¿QUIÉNES SOMOS?

La Academia Nuevo Renacimiento es un movimiento cultural que pretende rescatar el antiguo modelo educativo del período histórico del Renacimiento, que fue interdisciplinario y polímata, para  formar a  personas críticas y reflexivas, que deseen implementar en sus vidas, una serie de conceptos y de herramientas prácticas, que pretenden lograr en el estudiante una vida de continuo desarrollo y realización.

 

NUESTRA VISIÓN Y FILOSOFÍA 

Nuestro programa educativo se fundamenta en tres principales directrices epistémicas: Ciencia, Filosofía y Espiritualidad. No enseñamos dogmas, sino preceptos prácticos y demostrables, sustentados en leyes y principios universales. Un conocimiento rescatado de la enseñanza hermética renacentista, y validado actualmente por los últimos descubrimientos de la llamada ciencia de frontera.

En nuestra Academia  ofrecemos una serie de cursos y talleres, que se han estructurado a partir de una original síntesis de conocimientos ancestrales como el hermetismo renacentista y lo más destacado de la ciencia de frontera, que buscan ofrecerte  una serie de herramientas prácticas para apoyarte en la transformación  de tu vida hacia esferas más plenas de existencia.

Afirmamos que la causa del sufrimiento es la ignorancia de lo que realmente somos, y de no saber manifestar todo nuestro potencial creativo interior. Las enfermedades, la soledad, el deterioro psíquico y emocional, o las carencias económicas, no son situaciones que provengan del exterior, sino más bien, son efectos de una condición interna en el ser humano que es posible enfrentar y trascender.

 

La comprensión de todo ese potencial creativo interior y la inteligente aplicación de las leyes que regulan el equilibrio del universo, nos llevarán a nuestra libertad y realización.

NUESTRA MISIÓN 

Tenemos la misión de difundir, organizando charlas, cursos y retiros, las enseñanzas del Maestro Miguel Ángel Domínguez. Él ha podido estructurar, tras varios años de investigación y desarrollo, una síntesis práctica de lo mejor de la ciencia de frontera de occidente, con las más excelsas y delicadas tradiciones sagradas de oriente, diseñando un programa de estudios integral y holístico, donde difunde una nueva filosofía espiritual carente de dogmas o creencias que llamó el Autodeterminismo Divino.

Con el fin de apoyar la difusión de su enseñanza, también grabamos y distribuímos materiales de sus conferencias, cursos y encuentros. Estamos comprometidos y dedicados al servicio de la nueva conciencia y del despertar de toda la humanidad. Detrás de nuestra actividad descansa, sobre todo, nuestro verdadero propósito: la reconexión de nuestro ser con lo Divino.

 

Fundador: Maestro Miguel Ángel Domínguez es …

… escritor y conferencista sobre temas denominados Nueva Era o del pensamiento alternativo. Por su sencillez y elocuencia en explicar los temas más transcendentales acerca de la vida, la conciencia y el espíritu, se ha ganado un reconocido prestigio en nuestro país.

ACADEMIA NUEVO RENACIMIENTO

LOS FUNDAMENTOS

El período histórico nombrado como el Renacimiento, fue una etapa de transición entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna. Momento histórico apasionante para el desarrollo de Occidente, en el que siempre se ha destacado los avances en las artes y en las ciencias. Pero esto no podría haber sido así, si no fuera por el pensamiento mágico que aflora paralelo al desarrollo de la ciencia y de las artes, en esa época. 

     La etapa histórica conocida como el Renacimiento, es uno de los períodos más fascinantes y extraordinarios que pudo florecer en un breve aunque muy significativo período de tiempo dentro de la historia de la humanidad. Fue de hecho, un período  en donde tras el debilitamiento de la otrora hegemónica Iglesia católica en buena parte de las naciones europeas,  a causa de los cismas y los movimientos heréticos que darían origen a la Reforma protestante, el Teocentrismo escolástico del medievo, pudo irse desplazando filosóficamente por el antropocentrismo humanista. Los principales centros académicos europeos, buscaron regenerarse a través del retorno a los valores de la cultura clásica grecorromana. 

     Al abolirse la Santa Inquisición, y tras irse instalando en la Academia un ambiente de mayor libertad en la cátedra, los nombrados como los antiguos rosacruces y gnósticos, pudieron salir de sus “getos intelectuales”, constreñidos antes a la clandestinidad y a sus cofradías secretas. Por tal motivo, pudieron florecer en la Italia del siglo XV disciplinas como la astrología, la alquimia, la cábala, la magia natural, la adivinación y el hermetismo(1), sin las cuales el Renacimiento no habría sido lo mismo. 

    Una cuestión importante que suele no aparecer en la mayoría de los libros de historia, es que este pensamiento mágico, existió primero de forma oculta cuando  se  imponían  las ideas religiosas  en  la  Edad Media, pero  luego el hermetismo  en el  Renacimiento,  pudo  de manera  más libre, mezclarse en las aulas con las primigenias ideas científicas. Y esta última amalgama epistemológica, pasó a convertirse en una sui generis síntesis cultural que se vió plasmada en el arte, la arquitectura y en la literatura renacentista, que tuvo su mayor esplendor en la ciudad de Florencia en la Italia del siglo XIV y que después se extendió por toda Europa.

        Si bien la voz del hermetismo antiguo empezaba a hacerse escuchar en las aulas en el período renacentista, este saber ocultista se compartía  al  mismo tiempo, con los primeros hombres de ciencia que empezaban a enarbolar como propios, el racionalismo de Descartes. De esta manera, las verdades de la Fe dejaron de ser absolutas, aunque el método científico aún no se había autoproclamado como el único medio para poder alcanzar el conocimiento verdadero, como sucedió hasta el siglo XVII al estructurarse como tal el método científico establecido por el filósofo inglés Francis Bacon. Fue así, que en ese breve período de tiempo en la Europa renacentista, se pudo gestar de manera natural, un nuevo paradigma para la exploración de la realidad, en contraposición de siglos de un predominio de un tipo de mentalidad más cerrada y dogmática establecida en la Europa Medieval. Y no estamos hablando de un paradigma cultural simple, sino de uno verdaderamente amplio de miras: nos referimos al abordamiento interdisciplinario y holístico, para intentar comprender lo que la realidad realmente significaba.

     Esta nueva manera de acercarse a explorar la realidad,  fue la libre contemplación de la naturaleza, la curiosidad y el asombro ante los múltiples misterios que la  vida ofrecía desde entonces, a esos pioneros intelectuales y filósofos del renacimiento. Por eso pudieron brillar en ese caldo cultural  de fomento a la investigación libre y sin restricciones de ningún tipo, personajes de la talla de un Leonardo Da Vinci, o de un Nicolas Copérnico. Verdaderos polímatas (2) del conocimiento. Personas  eruditas,  donde muchos  de  estos grandes seres, eran tanto científicos como personas místicas con una profunda fe.

   Y si solo era la libre exploración de la realidad, la que dirigía la curiosidad de estos grandes reformadores del conocimiento, todo entonces cabía en la búsqueda de  la verdad: Dios, la  fuerza de la gravedad, el hermetismo  y las 

matemáticas. Todo lo que podía ayudar a develar los misterios de la naturaleza, era permitido. Por ello,  estoy convencido, que  el  Renacimiento, fue un período de tiempo, en que pudieron cohabitar de forma armoniosa y cooperativa tanto la filosofía, la ciencia  y el misticismo.

    En esos espacios académicos renacentistas, cuando a alguien se le reconocía  cierta  jerarquía en  ese  saber que ahora  podríamos denominarle 

integral e interdisciplinario, se le honraba con el título honorario de Magíster o Mago. Un título más allá de lo académico, que buscaba indicar que alguien tenía la envergadura de poseer un nuevo conocimiento que le daba supremacía por encima del pensamiento religioso del decadente medievo, y también por encima del incipiente pensamiento racionalista. 

 

 

(1) El hermetismo fue una tradición filosófica y mística basada principalmente en textos supuestamente epigráficos del antiguo Egipto, como los Hermética, atribuidos a Hermes Trismegisto (el tres veces grande), una legendaria combinación helenística del dios griego Hermes y el dios egipcio Thot. Los Hermética se escribieron a lo largo de muchos siglos (300 a.C. a 1200 d.C.) y pudieron ser muy diferentes en contenido y alcance. El más famoso                    

y conocido es el Corpus Hermeticum, una colección de diecisiete tratados herméticos en griego escritos entre 100 y  300 d. C. A lo largo de su historia, el hermetismo estuvo estrechamente asociado a la idea de una sabiduría divina primigenia, revelada solo a los sabios más antiguos, como Hermes Trismegisto. En el Renacimiento, esto se convirtió en la noción de una teología antigua, que afirmaba que existe una teología única y verdadera que fue dada por Dios a algunos de los primeros seres humanos, y de la que aún se pueden encontrar rastros en varios sistemas de pensamiento antiguos. Algunos pensadores renacentistas como Giovanni Pico de la Mirandola  (1463-1494), asumieron que esta «teología primigenia» podía reconstruirse estudiando (lo que entonces se consideraba) los escritos más antiguos que aún existían, tales como los atribuidos a Hermes, pero también los atribuidos, por ejemplo, a Zoroastro, Orfeo, Pitágoras, Platón, los caldeos o la Cábala. Esto pronto evolucionó hacia la idea propuesta por primera vez por Agostino Steuco (1497-1548), de que una misma y única verdad divina puede encontrarse en las tradiciones religiosas y filosóficas de diferentes épocas y lugares, todas ellas consideradas como diferentes manifestaciones de una misma filosofía perenne universal. Una obra publicada en 1889, desarrolla esta tesis de forma magistral. Es el libro Los grandes Iniciados: Un estudio de la historia secreta de las religiones del escritor esoterista francés Eduardo Shure. En este contexto perennialista, el término “hermético” tendió a perder aún más su especificidad, convirtiéndose finalmente en un mero sinónimo del supuesto conocimiento divino de los antiguos egipcios, especialmente en lo que se refiere a la alquimia y la magia. A pesar de su uso ocasional de textos y conceptos herméticos auténticos, este uso genérico y pseudohistórico del término fue muy popularizado por los ocultistas de los siglos XIX y XX. Una de las obras consideradas emblemáticas del hermetismo contemporáneo es el libro El Kybalion: Las doctrinas herméticas del antiguo Egipto y Grecia, libro publicado en inglés por la Yogi Publication Society de Chicago (Estados Unidos) en diciembre de 1908. Actualmente a la llamada filosofía hermética, se le considera por la mayoría de los estudiososesoteristas, como un conocimiento profundo y serio de todos los preceptos de sabiduría perenne depositados en el seno de todas las tradiciones sagradas de la humanidad. Un conocimiento ancestral que se ha logrado decantar finalmente, en siete grandes principios o siete leyes universales, que logran explicar y dar sentido a todos los misterios del llamado universo físico  fenomenológico, como del llamado universo sutil o espiritual. Describiendonos un cosmos mucho más completo y  armonioso.

 

(2)Personas con grandes conocimientos en diversas materias científicas o humanísticas. El término viene del griego “polimathós”, que quiere decir “el que sabe muchas cosas” y en muchas ocasiones se asemeja a lo que se ha venido a llamar ‘mujer u hombre del Renacimiento’, del que Leonardo Da Vinci está considerado como el máximo exponente.